Bien
María la anfitriona es muy atenta. Nos guío hasta el alojamiento y nos dejó agua y fruta de bienvenida. Estuvo pendiente en todo momento por si necesitabamos cualquier cosa. El sitio es muy tranquilo.
El acceso es difícil de encontrar. Es un camino de tierra. No funcionaba el aire acondicionado del salón. Quizá a mejorar q en la habitación principal entra la luz en cuanto sale el sol